Cosechando cepas tintas en el Valle del Maule

El Fundo Lourdes de Concha y Toro acaba de finalizar una de sus mejores vendimias; con uvas que brindarán vinos de gran expresión frutal y taninos suaves. En el corazón de Pencahue, en la zona media del Valle del Maule, nace gran parte de los tintos más reconocidos de la compañía, con especial foco en las cepas Syrah, Malbec y Cabernet Sauvignon. Les compartimos algunas apreciaciones de los expertos a cargo del terroir más grande de la viña, en este término de vendimia 2018.


En medio de la gran diversidad climática y extensión geográfica que brinda el Valle del Maule, una de las regiones frutícolas y vitivinícolas más importantes de Chile, se encuentra Lourdes, el fundo más grande de Concha y Toro.

Con 1.030 hectáreas y más de 15 variedades plantadas, el 96% de ellas son tintas debido a las excepcionales aptitudes que presentan el Syrah, Malbec y Cabernet Sauvignon en la zona. Los vinos tintos extraídos de este sub-valle del Maule, en la zona de Pencahue, brindan elegantes texturas, taninos suaves y una gran expresión de frutas negras.

El clima es bastante seco y cálido en verano, lo que permite llegar tempranamente al tiempo de cosecha con uvas de color intenso y una buena madurez. El fundo está ubicado sobre lomaje, limitando por el sur con el río Claro y a sólo 70 kms del mar, lo que brinda una muy buena ventilación de los viñedos:

2

“En Lourdes tenemos un clima que en primavera es un poco frío, pero la calidez del verano nos ayuda mucho con nuestras variedades tintas. Durante toda la temporada, vimos que nuestros viñedos anduvieron muy bien; desde su brotación en adelante. Como siempre exponemos muy bien nuestros brotes, ayudamos mucho a las parras para tener viñas abiertas, con buena ventilación y exposición al sol. Paulatinamente en otoño se va haciendo más frío, lo que nos va ayudando a terminar nuestras cosechas de forma óptima”, explica Alfonso Larraín Vial, Administrador del Fundo Lourdes.

Encontramos también dos tipos de suelos bastante marcados en esta zona del Maule: suelos graníticos y franco arcillosos en lugares de más lomaje, limitantes en profundidad y un tanto irregulares, ayudando en la calidad final de los vinos provenientes de Lourdes. El otro tipo de suelo es bastante más fértil y profundo; principalmente francos y con algo de limo, que ayudan también con otras variedades destinadas a líneas varietales.

“Creemos que va a ser un muy buen año para nosotros: si bien partimos el inicio de actividades en los viñedos ligeramente atrasados debido a la primavera fría, al pasar los meses comenzamos a tener un verano muy cálido y de calores muy intensos, lo que nos ayudó a apurar un poco el proceso de maduración de nuestras viñas, pudiendo salir con muy buena fecha. Estamos muy contentos con lo que hemos obtenido; ya hemos cosechado el 100% de nuestros viñedos, con uvas muy frescas, mucho color y por lo mismo creemos que este año será una muy buena vendimia para Lourdes”, afirma Larraín sobre el término de la cosecha en el fundo más extenso de Concha y Toro.

Héctor Urzúa, Enólogo Jefe Bodega Lourdes, refuerza que las condiciones climáticas presentes este año en el fundo, permitieron brindar uvas de gran expresión aromática:

“Lourdes es un campo importante dentro de la compañía, principalmente por la gran presencia de variedades donde predomina la fruta negra como el Syrah, Malbec, Carmenere, Petit Syrah y Cabernet Sauvignon. Y si bien estas cepas se acomodan bien a las condiciones más cálidas propias de la zona media del Maule, dentro de estas condiciones, hemos tenido una primavera más fría, donde llovió un poco más. Desde el inicio la madurez fue más lenta y a pesar de tener precipitaciones en marzo, tuvimos una muy buena oscilación térmica, con gran presencia de fruta en nuestras uvas y de expresión muy rica, muy fresca, de la mano de taninos muy suaves”.

1

Debido a estas condiciones de cosecha, el trabajo en campo y bodega no fue dificultoso. En términos de producción, la cantidad de uvas extraídas desde Lourdes fue media alta, y dada la expresión vegetativa que se obtuvo este año, se mantuvo un gran equilibrio:

“Creo es una de las mejores vendimias que hemos hecho en Lourdes; es un año que se caracterizará por la suavidad de sus vinos. Creemos es una vendimia exitosa y estamos muy contentos porque se ha dado una armonía entre la parte frutal y la parte tánica, por lo que estamos seguros serán vinos con taninos muy suaves y sedosos, de gran expresión. La fruta se ve perfecta y estamos seguros será un año recordado por su excelencia”, concluye Urzúa justo al término de esta vendimia 2018 en el Valle del Maule.

La vendimia es el período más importante del año para la industria vitivinícola, involucrando la participación de gran cantidad de colaboradores a lo largo de todos los valles del país. Para Concha y Toro, la vendimia representa el espíritu que la viña ha mantenido desde su fundación, hace 135 años: una gran pasión por el vino y la búsqueda constante de la excelencia en todos sus procesos.

Compartir

¿Eres mayor de edad?

Lo sentimos

No puedes acceder al contenido del sitio si no eres mayor de edad.