26 de enero de 2026
100 días: en búsqueda de frescura y mineralidad
Desde la floración hasta la cosecha, cada instante es una decisión clave. Durante cerca de 100 días, Marcelo Papa, director técnico de Concha y Toro, junto a su equipo enológico, observan, miden y actúan con precisión, buscando el equilibrio perfecto y la máxima expresión que dará origen a nuestros vinos Amelia Chardonnay y Pinot Noir.

Una nueva temporada de vendimia se acerca en nuestro viñedo Quebrada Seca, un origen extremo ubicado en la reconocida Denominación de Origen Limarí, a solo 22 kilómetros del Océano Pacífico y al borde del Desierto de Atacama. Un lugar que exige preparación y dedicación, y que deja su huella en cada cosecha.
Cien días, desde la floración hasta la cosecha, marcan el ciclo natural en el que las variedades borgoñesas Chardonnay y Pinot Noir alcanzan su máxima expresión. Durante este período, Marcelo Papa y su equipo enológico revisan cada detalle con precisión, buscando el equilibrio perfecto y garantizando la calidad excepcional de la fruta, cumpliendo los exigentes estándares de este viñedo extremo ubicado en el norte de Chile.
“Los cien días entre la floración y la cosecha marcan el ciclo natural en el que las uvas alcanzan su máxima expresión. Con esto buscamos un Chardonnay y un Pinot Noir de frescura vibrante, elegancia natural y gran mineralidad, que sean además el fiel reflejo de un terroir excepcional”, comenta Marcelo Papa.
Esta precisión y la constante búsqueda de la mejor expresión de un terroir de clase mundial permiten elaborar Amelia, vinos reconocidos internacionalmente por su frescura vibrante, elegancia natural y expresión auténtica del origen. Dos exponentes que son fruto del cuidado meticuloso del equipo enológico y de un terroir que se ha consolidado como referente internacional, ampliamente galardonados por la crítica especializada.
