Amelia inicia su vendimia 2026 en el Valle del Limarí

10 de febrero de 2026

Amelia inicia su vendimia 2026 en el Valle del Limarí

El 9 de febrero, el equipo agrícola de Concha y Toro comenzó oficialmente la vendimia 2026 en el viñedo Quebrada Seca, origen de nuestras etiquetas de alta gama Amelia Chardonnay y Pinot Noir. La temporada avanza con equilibrio y altas expectativas de calidad. 

El Valle del Limarí inicia esta vendimia bajo condiciones muy favorables, proyectando una cosecha de excelencia, caracterizada por equilibrio, sanidad y madurez pausada de la fruta. Todo indica que la temporada se alineará con las mejores cosechas recientes del valle, tomando como referencia la destacada vendimia de 2025. 

Un invierno que sentó las bases 

Las lluvias invernales, similares a las del año anterior, dejaron los suelos en condiciones óptimas: bien aireados, con lavado de sales y alta actividad biológica. Esto permitió que la primavera comenzara con viñedos sanos y equilibrados, fundamentales para un desarrollo vegetativo sólido. 

La disponibilidad hídrica ha sido adecuada, suficiente para un manejo preciso y consistente del riego, sin excesos, a diferencia de años más desafiantes como 2024, cuando la escasez de agua obligó a aplicar estrategias más restrictivas. 

Influencia del Océano Pacífico en el desarrollo 

Desde el invierno hasta antes de la floración, el ciclo mostró un leve adelantamiento fenológico. Sin embargo, a medida que avanzó la temporada, este se moderó, alcanzando fechas de floración muy similares a las del año pasado. 

Enero, mes clave para definir la calidad final, presentó mañanas nubladas y tardes soleadas, condiciones típicas de Quebrada Seca. Este patrón permitió una maduración tranquila y homogénea de la fruta, evitando estrés térmico o sobremaduración. El calendario de cosecha se ubica apenas dos o tres días adelantado respecto a 2025, una diferencia mínima que mantiene firme nuestro compromiso con los 100 días entre floración y cosecha. 

100 días: en búsqueda de frescura y mineralidad 

Cien días, desde la floración hasta la cosecha, marcan el ciclo natural en que Chardonnay y Pinot Noir alcanzan su máxima expresión en este viñedo extremo en el norte de Chile. Este período, que se ha consolidado como un parámetro clave para este lugar en particular, entrega al equipo enológico una valiosa tranquilidad a la hora de definir el estilo y la precisión de los vinos. Durante ese tiempo, Marcelo Papa y su equipo supervisan cada detalle para garantizar la calidad excepcional de la fruta en este viñedo extremo. 

“Los cien días entre la floración y la cosecha permiten que las uvas alcancen su máxima expresión. Con esto buscamos un Chardonnay y un Pinot Noir de frescura vibrante, elegancia natural y gran mineralidad, fiel reflejo de un terroir excepcional”, comenta Marcelo Papa. 

Precisión y frescura en la añada 2026 

En Quebrada Seca, los suelos bien preparados tras el invierno y un verano equilibrado han permitido que la fruta avance en madurez sin sobresaltos, preservando frescura, finura y carácter. La evolución lenta y controlada durante enero ha sido clave para mantener el estilo distintivo de este viñedo, posicionándolo favorablemente de cara a la vendimia 2026. 

“Las evaluaciones en terreno muestran fruta de perfiles suaves, bien expresiva y con una carga fenólica de baja a moderada, lo que da cuenta de una madurez equilibrada. Los viñedos, además, presentan un vigor adecuado y una excelente condición sanitaria, lo que refuerza las buenas expectativas para esta vendimia. Todo indica que será una temporada sólida y consistente, comparable a las cosechas 2022, 2023 y 2025, y muy distinta a años más desafiantes”, señala Marcelo Papa, Director Técnico de Concha y Toro. 

Con la vendimia en pleno desarrollo, el Valle del Limarí, y en particular Quebrada Seca, avanza en una cosecha que se distingue por su equilibrio, sanidad y gran potencial de calidad. La dedicación del equipo agrícola, sumada a la estrecha coordinación con el equipo de enología, ha sido clave para manejar cada etapa de la cosecha y recoger la fruta en su punto óptimo. Gracias a este esfuerzo conjunto y a las condiciones climáticas favorables, la temporada 2026 se perfila muy prometedora, reafirmando tanto el carácter de este origen extremo como la consistencia del Limarí.