Concha y Toro

Concha y Toro 26/03/2025

Noticias CyT

Reporte de Vendimia 2025, Valle del Limarí

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La temporada 2024-2025 en el viñedo Quebrada Seca, en el valle del Limarí, se desarrolló dentro de los rangos históricos de temperaturas y precipitaciones, logrando una óptima disponibilidad de recurso hídrico. Estas condiciones permitieron al equipo llevar a cabo la cosecha en el periodo habitual, dando inicio el 10 de febrero de este año. 

El viñedo Quebrada Seca, ubicado a aproximadamente 350 km al norte de Santiago, es el origen de la línea de vinos Ultra Premium de Concha y Toro, Amelia, que incluye las variedades Chardonnay y Pinot Noir, que bajo la dirección de Marcelo Papa, enólogo y Director Técnico de Concha y Toro, han destacado año tras año por su incomparable mineralidad y frescura, a que reflejan su Denominación de Origen Limarí.

“Estamos muy contentos con la cosecha 2025 de nuestro viñedo Quebrada Seca, tanto por la calidad de la uva como por la producción obtenida. El clima de este año fue ideal: un invierno frío con lluvias superiores a lo habitual, seguido de una primavera con brisas frescas y sin lluvias, y un verano cálido, pero sin alcanzar temperaturas extremas. Esto nos permitió esperar con tranquilidad la madurez óptima de la uva. Además, la coordinación entre el equipo del fundo y la bodega fue excepcional, prácticamente perfecta. Comenzamos la cosecha el lunes 10 de febrero, tres semanas más tarde que el año pasado, pero dentro de los parámetros de un año normal”, especificó Cristián Carrión, subgerente del valle del Limarí de Concha y Toro 

Chile en general y el valle del Limarí en particular están fuertemente condicionados por la presencia o ausencia de los fenómenos de El Niño y La Niña. Tras haber estado influenciados por La Niña entre 2018 y 2023, y por El Niño a principios de 2023, la temporada 2025 se presentó bajo una fase más neutra de ambos fenómenos. Esto se traduce en una ligera disminución de la temperatura de la superficie del mar en comparación con la temporada anterior. 

Particularmente sobre el valle del Limarí, Marcelo explica: “Hemos tenido un invierno más lluvioso, donde no hemos tenido restricciones durante la temporada en cuanto a riego, por lo tanto, ha sido una temporada bastante normal. Y, en segundo lugar, hemos estado en una fase más neutra de El Niño y La Niña, por tanto, la temperatura del agua del océano Pacífico ha bajado levemente y hemos tenido una temporada que, en términos generales, ha sido fresca, con menor acumulación térmica y por tanto, hemos cosechado la fruta aproximadamente diez días más tarde que la temporada pasada.”. 

Gracias a la adecuada disponibilidad de agua durante la temporada, un factor crucial en esta región extrema del país, el viñedo ha experimentado un desarrollo favorable, lo que impacta directamente en la calidad de la cosecha y da como resultado un excelente balance en los frutos. 

“La floración de este año se presentó dentro de los parámetros normales, lo que permitió que las fechas de cosecha se ajustaran a las tradicionales. Además, este año, nuevamente se cumplieron los 100 días entre floración y cosecha, como ha sido característico de nuestro viñedo Quebrada Seca”, agrega Marcelo Papa.  

Continuación del proceso en bodega 

Una vez que la uva es cosechada en el viñedo Quebrada Seca, es transportada durante la noche a la bodega de vinificación, resguardando así su frescura.

Para el Chardonnay, el jugo obtenido se deja reposar 12 horas para que decante, y luego fermenta en barricas de roble francés. Tras la fermentación, se cría con sus lías en las mismas barricas durante 12 meses, realizando 8 a 10 battonage. Cuando está listo, se filtra y embotella. 

En cuanto al Pinot Noir, se realiza una maceración fría por unos días y luego se pisonea la uva para una extracción delicada. El vino de primera extracción se lleva a barricas para realizar la fermentación maloláctica, suavizando el vino. Después, se guarda en barricas de 12 a 14 meses antes de ser embotellado. 

En cuanto a cómo resultarán los blancos y tintos 2025 del Limarí, Marcelo explica: “Visualizo los Chardonnay de esta temporada con un carácter más austero, más ligero, con la salinidad clásica de la zona y una mineralidad marcada que será el sello de esta cosecha. Mientras que los Pinot Noir 2025, me los imagino con mucha precisión de fruta, más ligeros y con un balance de acidez extraordinario”. 

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