Concha y Toro

Francisca Jara 30/12/2020

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Vino y maridajes

Cinco vinos para celebrar

Si hay algo que la mayoría disfrutamos a fin de año, son las esperadas reuniones con la familia y los amigos. Ya sea un picoteo, un aperitivo o a cenar, no hay nada como juntarse alrededor de una mesa a comer, beber y hablar por horas.

En Latinoamérica, particularmente, las celebraciones de Navidad y Año Nuevo suelen celebrarse en casa. Entonces, ¿por qué no aprovechar y hacer más memorable la velada gracias a esos vinos especiales que no debemos todos los días? Vinos para brindar en la terraza, en la mesa, con o sin comida. Aquí te presentamos algunos vinos que pueden hacer la diferencia según cada ocasión.

Para brindar con o sin comida

Cuando queremos darle un carácter sofisticado a la celebración, el protagonista indiscutido es el Champagne. Pero en el mundo de las burbujas hay muchas opciones y a diversos precios también. Por ejemplo, el Prosecco (italiano) y el Cava (español) son alternativas muy populares. Aunque los productores del Nuevo Mundo han creado una infinita gama de espumantes para todo tipo de paladares. A base de Chadonnay y Pinot Noir del Valle del Limarí, Casillero del Diablo Devil’s Collection Brut ofrece aromas a cítricos, mientras que su rica acidez, frescor y burbujas cremosas lo transforman en la bebida ideal para brindar y compartir junto a un aperitivo con livianos bocados. Como es ligero y fácil de beber, asegúrate de tener otra botella si es que el grupo de personas es grande.

Otro estilo de vinos que rápidamente le añade un toque diferente a la celebración es el rosado. A primera vista llama la atención por su atractivo color, pero además hoy existen versiones super frescas y livianas que son perfectas para acompañar los primeros bocados de la noche. Marques de Casa Concha Rosa 2019, por ejemplo, a base de Cinsault es de color rosa pálido y en boca sumamente jugoso, con notas a frutillas y hierbas. Especialmente refrescante para celebraciones en climas calurosos, y para acompañar comidas frescas y livianas como sushi, pescados o ensaladas.

Con aperitivos informales

Si la reunión incluye un aperitivo informal en donde todos comen de todo, es buena idea ir cambiando de vinos…y por supuesto un vino blanco será excelente para refrescar el paladar. Puede ser un vino fresco, de filosa acidez, pero también con más cuerpo, pues a medida que avanza la noche y los bocados, el paladar también necesita una bebida con mayor estructura. Terrunyo Sauvignon Blanc 2018, proveniente del Valle de Casablanca, ofrece esta excitante mezcla de frescor y volumen en boca, junto con una salina mineralidad propia de su origen. Sin dudas un vino que no le será indiferente a tus invitados.

Siguiendo la línea de los vinos frescos, fáciles de beber y que no cansan o piden a gritos un abundante plato de comida para poder beberlos, cuando se trata de tintos es mejor escoger tintos jóvenes de variedades como Cinsault, País o sino un Pinot Noir. Amelia Pinot Noir, elaborado con uvas del Valle del Limarí, es un vino que se disfruta aún mejor cuando se sirve frio (no te olvides de ponerlo en la nevera). Vibrante, frutoso y resfrescante, tiene una excelente combinación de estructura y mineralidad, como para seguir acompañando a un plato de fondo.

Para momentos especiales

A veces tenemos guardado un vino único, especial, de guarda, como por ejemplo es Gravas Cabernet Sauvignon, y nos dan ganas de abrirlo…sin embargo, tenemos una sola botella y demasiados invitados. Si fuera el caso, te recomiendo que mejor la dejes guardada.

Pero si tu celebración no supera los cuatro invitados, alcanzaría para cuatro copas de buen tamaño. Si es así, sirve tu vino dentro de un decantador al comenzar la noche. Con esto el vino estará más oxigenado cuando lo sirvas, idealmente, junto un plato de comida que maride bien con esta cepa (a base de carnes rojas o si eres vegetariano, algo como un Risotto de champiñones) de modo que haya un balance entre ambos. Así, probablemente tu vino se transforme en la estrella de la noche.